25.10.11

Bolitas de Plátano con Ensalada de Porotos Negros (y arroz integral)

Ingredientes:


Para los plátanos:
- 1 plátano por persona (para este plato se deben ocupar los conocidos como "plátanos verdes", pero bien maduros, si la cáscara está negra, mejor)
- hojas de laurel
- romero
- 1 caldo de costilla


Para la Ensalada de Porotos
- 1 taza de porotos negros cocidos (remojados del día anterior)
- laurel
- 1 cebolla cortada en pluma
- 1 manojo de cilantro
- 2 limones (el jugo)

Para el arroz integral
- 5 dientes de ajo
- 1 pimentón rojo grande
- laurel
- romero
- 1 caldo de costilla
- 1 taza de arroz

Cueza los plátanos en agua con todos los ingredientes mencionados más arriba. Deje hervir hasta que estén blandos. Saque los plátanos y reserve el caldo.
Muela los plátanos, agregue dos cdas de mantequillas, mezcle bien y empiece a hacer bolitas medianas. Luego aceite la lata del horno, coloque las bolitas ahí, y ponga a hornear las bolitas a fuego medio hasta que doren.

Arroz Integral:
Para asegurarse que quede bien blando, prepare todo en una olla a presión.
Pique los ajos en lonjas no muy delgadas, y el pimentón en cuadritos. Haga un sofrito con aceite de oliva. Agregue el arroz y saltee por un minuto. Luego agregue el agua caliente, el caldo de costilla, el laurel y el romero. Cierre la olla a presión y déjelo a fuego lento por media hora. Luego apague el fuego, deje que la olla se enfríe sola y cuando se pueda abrir, vuelva a prender el fuego para que termine de evaporarse el agua.

Ensalada de Porotos:
Los porotos deben dejarse la noche entera remojando. En la mañana se les cambia el agua, y se reservan hasta la hora que empiece a cocinar. Les vuelve a botar el agua y los cuece en agua con laurel y sal. Evite que se ablanden demasiado al cocer. Cuando termine, reserve el caldo.
Antes de mezclar la ensalada, la cebolla debe ser amortiguada. Existen distintas técnicas, yo lavo la cebolla hasta que quitarle el gas que la hace picante, luego la macero 1 hora en azúcar y luego la vuelvo a lavar.
Pique el cilantro finito.
Una vez que tenga todos los ingredientes listos, mezcle los porotos, con el cilantro picado, con la cebolla amortiguada, con harto jugo de limón, aceite de oliva y sal.

Caldo reservado
Mezcle el caldo de los plátanos con el caldo de los porotos. La combinación es deliciosa.
Puede servirlo como consomé de entrada, o puede agregarle maicena y hacer una salsa para acompañar las bolitas de plátano.

Plato servido
Dos bolitas de plátanos con una porción de arroz y otra de porotos.

5.5.11

Corbatitas Fuego y Tierra

Hoy improvisé un plato de fideos con verduras asadas que me quedó de miedo. Comparto aquí la receta:

Ingredientes para 4 personas:

- 3 cebollas moradas
- 2 puerros
- 2 pimentones pelados
- 250 grs de champignones (aunque mientras más, mejor)
- 1 berenjena
- 2 caldos de costilla
- tomillo
- 200 grs de corbatitas
- medio paquete de acelga
- sésamo tostado

Remoje las berenjenas en agua con sal por 30 minutos.
Remoje la acelga en agua tibia por 30 minutos.
Corte las cebollas, los puerros y los pimentones en cuadrados grandes. Colóquelos en una fuente para horno con aceite de oliva, tomillo y 1 caldo de costilla. Cocine a fuego fuerte por 20 minutos. 
Luego agregue los champignones enteros, las berenjenas y otro cubo de caldo de costillas. Agregue un poco de sal, pero con cuidado de no pasarse (recuerde con los caldos de costilla son salados). Y agregue medio vaso del agua donde remojó la acelga, para evitar que se queme el fondo. Cocine todo a fuego lento por 15 minutos. Luego cocine a fuego fuerte por 5 minutos y saque del horno. Pruebe que los champignones y las berenjenas, si están tiernos, apague; sino, vuelva todo al horno.
Paralelamente, cueza los fideos como siempre. Y corte la acelga remojada en tiritas. En el mismo colador donde vaciará el agua de los fideos, ponga las tiritas de acelga, y deje caer el agua hirviendo de los fideos sobre ella. Escurra bien la acelga y los fideos, y mezcle. Agregue las verduras asadas, aceite de oliva y sésamo tostado. Sirva caliente.

23.10.08

Comer rápido nos hace obesos

Fuente: BBC Mundo

Devorar rápidamente las comidas podría ser suficiente para doblar el riesgo de ser obeso, dice un estudio japonés.
Los científicos de la Universidad de Osaka estudiaron los hábitos alimenticios de 3.000 personas y reportaron sus conclusiones en al publicación British Medical Journal.
Los problemas con los sistemas que le indican al cuerpo cuándo dejar de comer parecen ser en parte responsables, dice un experto en nutrición británico.
Indicó que comer deliberadamente más lentamente al sentarse a la mesa podría tener un impacto sobre el peso.

El estudio más reciente examinó la relación entre la velocidad en que se consume el alimento, la sensación de saciedad y la obesidad.
Casi la mitad de los 3.000 voluntarios manifestaron a los investigadores que tenían la tendencia a comer rápido.
Comparados con aquellos que no lo hacían rápidamente, los hombres que comían rápido exhibían 84% más probabilidades de ser obesos, mientras que con las mujeres era casi el doble.
Aquellos que, además de devorar sus alimentos, comen hasta sentirse llenos, aumentan al triple las probabilidades de ser obesos.
Señales del estómago
El profesor Ian McDonald, de la Universidad de Nottingham, dijo que hay una serie de razones por qué el comer rápido puede ser malo para mantener el peso.
Dijo que la práctica podría interferir con el sistema de señalización que le indica al cerebro a no seguir consumiendo porque el estómago se está distendiendo.
"Si uno come rápidamente está básicamente llenando el estómago antes de que la información gástrica tenga una oportunidad de generarse - uno podría estar rebosando la capacidad del estómago", dijo el profesor.

Añadió que acelerar el consumo puede ser un comportamiento aprendido durante la infancia y podría ser revertido, aunque no es algo fácil.
"El viejo dicho de masticar cada bocado 20 veces puede ser verdad - si uno se tomara un poco más de tiempo, eso podría tener un impacto", concluyó.
Ventaja evolutiva
En un editorial que acompaña el reportaje, la investigadora australiana, las doctoras Elizabeth Denney-Wilson y Karen Campbell, dicen que el mecanismo que nos hace gordos hoy podría haber sido, hasta relativamente hace poco, una ventaja evolutiva, que nos ayudaba a consumir más alimento cuando éste era escaso.
Dijeron que, en lo posible, los niños deberían ser estimulados a comer despacio y permitírseles parar cuando se sintieran llenos a las horas de las comida.

El doctor Jason Halford, director del Laboratorio Kissileff sobre el Comportamiento de Ingestión Humana de la Universidad de Liverpool, expresó que la manera en que comemos está siendo considerada como un área clave en la investigación de la obesidad, especialmente desde la publicación de estudios que resaltan una variante genética vinculada a la "sensación de llenura".
Su propio trabajo, recientemente publicado en el Journal of Psychopharmacology, encontró que el medicamento contra la obesidad, sibutramine, funcionaba desacelerando el ritmo al cual los pacientes obesos comen.
"Lo que la investigación japonesa ha demostrado es que las diferencias individuales en el comportamiento de la alimentación subrayan el consumo excesivo de comida y está vinculado a la obesidad", afirmó el doctor Halford.
"Otras investigaciones han encontrado evidencia de esto en la niñez, sugiriendo que podría ser heredado o aprendido a una temprana edad", añadió.
Dijo, sin embargo, que aun no había evidencia de que tratar de desacelerar la comida de los niños tuviera un impacto en las futuras tasas de obesidad.

19.4.08

Pavo a la Cacerola


La verdad es que me quedó tan rico, que por eso lo comparto.
El sábado pasado fui a la feria como intento hacerlo todos los sábados. Para ahorrarme pega durante la semana, preparé algunas cosas sin tener certeza de qué comeríamos exactamente. Así que asé cuatro berenjenas en el horno; cocí las espinacas y el brócoli y guardé el caldo de ambas para tomar sopa natural en la semana; luego piqué la albahaca, el cilantro y el ciboulette, y las guardé en frascos separados con aceite de oliva y sal.
El día martes, cuando se acabaron los crespos a la bolgnesa que preparó el Jaime el domingo, decidí hacer pavo a la cacerola. Consultadas algunas fuentes, orales y cibernéticas, llegamos a la conclusión de que lo básico era sofreirlo con condimentos a elección y luego cocerlo durante 20 minutos en la olla a presión. Entonces agarré lo que tenía a mano: una cebolla, dos pimentones, tres dientes de ajo, comino y laurel, y lo sofreí todo junto, corté el pavo en trozos medianos y lo agregue cuando la cebolla ya tenía un par de minutos friéndose. Recordé el consejo de una tía que recomendaba agregar algo ácido para que la carne libere más jugo. Así que agarré una taza de vinagre de vino blanco, le puse dos cucharaditas de azúcar para suavizarla y la agregué al menjunje. Al final, vertí el caldo que había reservado de las espinacas y el brócoli, y le sumé papas cortadas en cubos medianos. Esto se coció en la olla a presión por 20 minutos tal como se había concertado. Cuando pasó el tiempo, apagué el fuego y agregué las hojas de espinacas y el brócoli previamente cocido. Y al probarlo, me derretí. Viene de cerca la recomendación, pero hace tiempo no comía un guiso tan bueno.